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Por qué no elegimos la cremación para despedir a una mascota (y qué buscamos en su lugar)

  • 8 feb
  • 3 Min. de lectura
Un horno encendido para cremar mascotas
Horno crematorio

No todas las despedidas permiten vivir el duelo


Cuando una mascota fallece, muchas familias eligen la cremación casi por inercia. Es una opción conocida, disponible y socialmente aceptada.Sin embargo, en Vuelve decidimos no trabajar con cremación porque creemos que la forma en que despedimos también influye en cómo transitamos el duelo.


No se trata de juzgar decisiones personales, sino de explicar por qué no es el camino que elegimos y qué valores hay detrás de esa decisión.


1. Es un proceso demasiado rápido para muchas personas


La cremación suele ocurrir en pocas horas o días.Desde que la mascota fallece hasta que se entregan las cenizas, el proceso es casi inmediato.


Para algunas personas esto puede ser práctico, pero para muchas otras:


  • no hay tiempo para asimilar la pérdida

  • no existe un proceso gradual de despedida

  • el dolor queda “adelantado”, sin espacio para ser acompañado


El duelo no siempre va al ritmo de los trámites.En Vuelve creemos que el tiempo también es parte del cuidado emocional.


Una mascota ingresa a un horno crematorio para ser incinerada
Mascota ingresando a horno crematorio

2. No ofrece un proceso que acompañe el duelo


La cremación es un evento puntual: sucede y termina.Después, el duelo queda completamente en manos de la familia, muchas veces sin ritual, sin proceso y sin acompañamiento.


Para muchas personas, esto se siente:


  • abrupto

  • solitario

  • difícil de integrar emocionalmente


Nosotros creemos que despedir no es un acto, es un proceso.Y que ese proceso puede (y debe) ser acompañado con tiempo, presencia y significado.


persona observa triste la urna de las cenizas de su mascota sin entender su dolor
Urna con cenizas de mascota

3. Para muchas personas, es un proceso frío y distante


Aunque se haga con respeto, la cremación ocurre fuera de la vista de la familia, en un entorno industrial, técnico y cerrado.


Algunas personas sienten que:


  • no participan realmente en la despedida

  • no saben qué ocurre con el cuerpo de su mascota

  • el proceso se siente impersonal


Esto puede generar una sensación de desconexión justo en un momento donde el vínculo aún está muy presente.


4. Tiene un impacto ambiental significativo


La cremación requiere:


  • temperaturas extremadamente altas

  • consumo intensivo de combustibles fósiles

  • emisión de CO₂ y otros gases contaminantes


Desde una mirada ambiental:


  • no devuelve nada a la naturaleza

  • no cierra el ciclo de forma regenerativa

  • deja una huella de carbono relevante


Para una marca como Vuelve, que nace desde el cuidado de la vida y del entorno, este impacto es una razón clave para no elegirla.


contaminación por gases generados a través de la incineración en crematorios
Contaminación de crematorios

5. No genera un vínculo con la vida que continúa


Las cenizas suelen quedar:


  • guardadas en una urna

  • almacenadas sin un lugar claro

  • asociadas únicamente a la ausencia


Para algunas personas esto es significativo, pero para otras el duelo queda “estático”, sin una expresión viva del recuerdo.


Nosotros creemos que muchas personas necesitan que el amor siga teniendo movimiento, no solo memoria.


6. No todas las personas se sienten cómodas con las cenizas


Esto se dice poco, pero es real: muchas personas no saben qué hacer con las cenizas después.


Aparecen dudas como:


  • ¿las guardo?

  • ¿las entierro?

  • ¿las llevo conmigo?

  • ¿qué pasa si no quiero tenerlas en casa?


Estas preguntas, cuando no se resuelven, pueden sumar carga emocional al duelo.


una urna de cenizas de mascotas guardada y olvidada
Urna olvidada

🌱 Entonces, ¿qué buscamos en una despedida?


En Vuelve no buscamos rapidez. Buscamos sentido.

Buscamos:


  • tiempo para procesar

  • un ritual que acompañe

  • un cierre que no sea abrupto

  • una forma de volver a la tierra

  • una despedida que transforme, no que congele


🌿 Por eso elegimos transformar, no incinerar


En Vuelve, acompañamos la despedida de una mascota a través de un proceso natural que dura aproximadamente 45 días, donde el cuerpo se transforma en tierra fértil.


Este tiempo permite:


  • despedirse con calma

  • visitar, acompañar y ritualizar

  • integrar la pérdida paso a paso

  • transformar el dolor en un acto consciente


El resultado no es una ausencia encerrada, sino vida que continúa.


👉 Conoce más en www.vuelvecompostario.com


una persona sepide a su mascota a través de la biotransformación
Biotransformación de una mascota

💚 Conclusión


No elegimos la cremación porque creemos que:


  • el duelo necesita tiempo

  • la despedida merece ser acompañada

  • el impacto ambiental importa

  • el amor no termina, se transforma


Elegimos un camino donde la muerte no es un final abrupto, sino parte de un ciclo más amplio.


💚 En Vuelve transformamos el dolor en un acto de amor.

 
 
 

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